Viernes, 15 Noviembre 2019

¡Búscate un amante!

Solo le aconsejo que haga lo que le apasiona y esto suele tener muchos nombres para llamarlo, le mencionaré algunos, ya cada quien revisará y se dará cuenta que otras cosas lo apasionan.

Por: Saslyn Mena*

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla.

 

Muchas personas, especialmente las personas como yo que nacimos con una condición humana “diferencial”, aunque yo me considero una persona normal con capacidad de lograr lo que decida en mi vida. Yo al igual que usted, sí usted que esta leyendo esto, que padece de tristeza, pesimismo, inferioridad, falta de voluntad, falta de fe en sí mismo y que habla de pobreza, de cosas negativas; de usted, de su raza, de su país, que no se acepta como Dios lo trajo al mundo, siendo negro, blanco, alto, bajo, gordo, feo, bonito.

 

 

 

Si, usted y yo también porque en ocasiones nos damos tan duro y solemos tener una narrativa interna tóxica, con la cual nos envenenamos así mismo y si supiéramos el mal que nos hacemos ya que las diversas enfermedades que padece nuestro cuerpo, espíritu y alma son producto de esa comunicación interna y tóxica que alimentados en la cotidianidad de la vida, llegando a sufrir de la llamada depresión. Pero no se preocupe no le faltará su antidepresivo.

 

Lo mejor de todo es que necesitamos conseguirnos un amante y cuando le digo un amante no necesariamente tiene que ir a buscar a alguien. Solo le aconsejo que haga lo que le apasiona y esto suele tener muchos nombres para llamarlo, le mencionaré algunos, ya cada quien revisará y se dará cuenta que otras cosas lo apasionan.

 

El arte, la literatura, la escritura, la música, la fotografía, la política, el deporte y la espiritualidad. Pintar, conversar, bailar, viajar, estudiar, jugar, comer, perdonar, soltar y volver a empezar; en fin la lista es larga, pero si descubres lo que te apasiona vale la pena hacerlo una y otra vez, la magia está en aceptarte como eres, sin importar cómo eres ni quién eres, eso solo lo debes entender tú. Saber lo hermoso (a) que eres, valiente y capaz de lograr lo que persigues y que no es fácil. Toma una pausa, respira y tomémonos esto en serio, logrando hacer todas esas cosas que te llenen el alma de felicidad, orientada a cuidar de tu salud física y mental. Haciendo lo que nos haga felices y a todo lo que nos rodea llenando nuestras vidas de paz y tranquilidad.

 

Convertirnos en nuestros amantes y ser los protagonistas de nuestra existencia, estar de novio o novia con la vida y hacerle el amor todos los días y a todo lo que nos rodea y nos hace felices, cambiando esas narrativas internas y externas a una frecuencia positiva porque a fin de cuentas nadie sabrá qué pasará mañana y poder contagiar así a muchas personas que siguen viviendo la vida en otras frecuencias, basadas en una comunicación interna y externa en negativo.

 

 

*Psicóloga

 

*Las opiniones aquí expresadas son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden o no coincidir con las de este medio de comunicación.

 

Ver más columnas de Saslyn

 *Fotografía: cortesía.

Lea También

  • Conocí a dios… y es negra

    Imagínate lo difícil que es erradicar el racismo del mundo, si desde el ámbito religioso (estandarte de la cruzada colonizadora, racista y esclavista) se promueve el ideal de un dios caucásico en Medio Oriente, que rige en la religiosidad de casi todo el mundo, quién además está rodeado por obvias razones de gente prieta, propia del lugar.

  • Esas mezclas musicales llegaron para quedarse

    En un principio nadie imaginó que esto de las mezclas musicales iba a durar tanto, pues este ritmo liderado en el departamento del Chocó por artistas como Yilmar Dressan, Luis Eduardo Acústico, Dj Wala, Dj Fmix y muchos más, ha sido al igual que la champeta, nacida en Cartagena, llegó para quedarse.

  • Tiempos de vida y muerte

    Normalizar el conflicto no es una opción, pareciera que para los territorios afro e indígenas del país, los llamados “tiempos de calidad” no existieran y en nuestro día a día solo pudiéramos elegir entre “tiempos de vida y muerte”.

  • La muerte de la libertad en 1984

    Con la llegada de pandemia, nos hemos visto obligados a ceder nuestras libertades, con el fin de obtener una seguridad y una salud que evidentemente el estado no nos ha podido brindar de forma eficaz. 

Suscríbete a nuestro boletín