Lunes, 04 Marzo 2019

Blackfishing en Instagram: Influenciadoras que simulan ser negras

Blackfishing es la nueva práctica en Instagram para parecer negra solo para aumentar el número de followers o seguidores.

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Por: Maily Yiseth González*

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Instagram es una de la redes sociales más populares en el mundo. Actualmente cuenta con alrededor de mil millones de usuarios y continúa logrando cada vez más relevancia. Esta red social propició un mayor crecimiento o notoriedad de los llamados influencers, los cuales hacen uso de todo tipo de prácticas, algunas bastante cuestionables para conseguir seguidores, como el denominado Blackfishing: parecer negra solo para aumentar el número de followers o seguidores.

Instagram se creó en 2010 y debido a su potencial de crecimiento en 2012 fue adquirida por el fundador de Facebook, Marck Mark Zuckerberg. Hoy es una de las redes sociales más famosas en el mundo y viene creciendo vertiginosamente. Es la preferida por los jóvenes y el uso de las marcas cada vez es mayor, siendo más relevante para la industria de la moda, el turismo y también la gastronomía.  

Los blog y las redes sociales permitió a usuarios comunes comunicarse y relacionarse sin barreras con otros alrededor del mundo, así como intercambiar información y opiniones. Esto dio origen a un tipo de usuario que se volvió protagonista por su capacidad de acumular una gran audiencia que interactúa con él o ella  y muestra especial interés en sus contenidos. Estos son los llamados influencers o influenciadores, personas con capacidad de influir en los comportamientos, en la toma de decisiones y en los gustos de sus seguidores. 

Lo anterior no representa un fenómeno nuevo, solo se trasladó al escenario de las redes sociales, volcando el protagonismo a usuarios no legitimados por la maquinaria oficial de los medios de comunicación y algunas industrias. Hoy las marcas basan sus estrategias en mercadeo de influenciadores e invierte grandes sumas de dinero para realizar publicidad con estos.  

Actualmente soy usuaria activa de Instagram y realmente es mi red social favorita. Sin embargo, en Instagram las fotos o videos no muestran situaciones verdaderas; pues, en ocasiones detrás de cada foto se esconde una fuerte realidad: compra de seguidores falsos, likes para fotos y hasta comentarios. 

Además, existen las cuentas falsas, perfiles en los que la identidad en línea no corresponde y las imágenes son robadas de otros usuarios, o también audiencias que no son reales, sino bots (programa informático que hace de forma automática tareas repetitivas en Internet, cuya realización por parte de una persona sería imposible o muy tediosa) con capacidad de dar likes, comentar o seguir a otras personas.

El anterior contexto es importante para entender el entorno donde se desarrolla otro fenómeno que está tomando fuerza en Instagram, es el denominado blackfishing (cara negra, la pesca negra), realmente no hay mucha literatura que profundice en el concepto, sin embargo, es utilizado para hacer referencia a personas blancas que falsean su apariencia física con maquillaje, relleno de labios, el uso de peinados afros como trenzas, algunas inclusive hacen uso de métodos más drásticos como las cirugías. 

Recientemente la escritora canadiense Wanna Thompson, denunció que en Instagram influenciadoras blancas estaban utilizando esta técnica para sacar provecho económico, por medio de la acumulación de seguidores y conseguir contratos con marcas que las eligen como figuras para promocionar productos para el cuidado del cabello afro o rizado, también para maquillaje, productos para el cuidado de la piel y otros. 

Paradójicamente y contrario a lo atractivo que resultan para estas influenciadoras ostentar características físicas de una mujer negra, estas han sufrido discriminación por su apariencia, la cual ha sido objeto de burlas, rechazo, “morbo” y conductas misóginas. Como lo narra Michelle Obama en su libro “Mi Historia” cuando cuenta que padeció constantes burlas por el tamaño de sus nalgas cuando fue primera dama de los Estados Unidos

Las mujeres negras siempre han luchado en contra de los cánones de belleza establecido por la publicidad y los medios de comunicación, en donde claramente no están representadas. No obstante, desde hace un tiempo se evidencia como se mercantilizan y se hizo popular lucir algunas características físicas muy propias del cuerpo de la mujer negra: trasero grande, labios gruesos, cabello crespo pero bastante suave. Pues, para algunos estos atributos son los más atractivos de estas.

Algunas celebridades como Kim Kardashiam son señaladas de promover el blackfish, a la cual es normal ver cómo hace ostentación de peinados afro y sus atributos físicos, que a simple vista no son naturales. 

A propósito de lo anterior Bainbridge, becaria postdoctoral en Estudios Afroamericanos en Northwestern University, le dijo a la Revista de entretenimiento WHIMN, que esto es una forma de apropiación cultural, pues no se trata únicamente de cultura, “se trata de tener el privilegio relativo y el acceso para participar de manera selectiva con partes de una cultura que parece interesante o atractiva, divorciarlas de su significado original y usarlas como valor de entretenimiento sin tener que vivir situaciones incómodas o negativas, que alguien de esa cultura tendría que soportar si hiciera lo mismo”.

Para las influenciadoras es bueno recibir elogios por los rasgos negros que exhiben mediante sus fotos; pero estos son solo una pequeña parte de lo que ha significado para muchas mujeres negras representarlos. Alguna vez escuché esta frase: muchos quieren ser negros, hasta que llega el momento de serlo. 

Algunos se lucran de la cultura, los ritmos y los peinados de origen afro; pero, no saben lo que ha significado preservarlos, muchos menos hubieran estado dispuestos a reivindicarlos. 

 

 

                                                                                                    Emma Hallberg, es una de las influenciadoras que utiliza la práctica. 

 

 

*Maily Yiseth González: comunicadora de la Universidad de Antioquia, emprendedora y estudiante de la maestría en Gerencia de Mercadeo de la Universidad EAFIT. Es apasionada por el mercadeo de la moda, el marketing de contenidos y la organización de eventos. Actualmente, trabaja como consultora en investigación de mercados en Inmark. 

 

*Las opiniones aquí expresadas son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden o no coincidir con las de este medio de comunicación.

 

 

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 *Fotografía: cortesía.