Viernes, 31 Enero 2020

El autorreconocimiento como inspiración para emprender

Al momento de emprender buscamos ser los más originales e innovadores, pero a veces olvidamos que abrazar nuestras raíces étnicas puede ser la chispa que detone una idea genuina y ganadora. 

Por: Laura Andrea Zuñiga

Publicista y mercadóloga

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¡Se puso de moda emprender! Por un lado, está el grupo que se cansó de los jefes, el tráfico a la oficina y las jornadas laborales de 8:00 a.m. a 5:00 p.m., por el otro lado están todos aquellos que vieron en el emprendimiento una herramienta que les permitiera desarrollar un proyecto a la medida de sus expectativas de vida, dándole forma a una visión que además de gratificante, permita generar ingresos.

 

No importa en que grupo te encuentres, ya haces parte de esta manada de intrépidos, ¡Felicidades por dar este salto de fe! Pero tú y yo sabemos que no eres un emprendedor cualquiera, la cultura negra, afrocolombiana, raizal o palenquera que llevas a tus espaldas siempre te acompaña y eso marca la diferencia. Si decidiste darle forma a tu proyecto aprovechando uno de los tantos recursos y saberes de tu tierra, ¡te felicito!, pero tómate un momento para pensar más allá; la cultura afrocolombiana es un compilado de saberes y tradiciones que narran la historia, resistencia y resiliencia de un pueblo, ¿Eres portador de esta historia? 

 

 

Recorrer el camino del emprendedor como alguien que se reconoce como una persona negra, afrocolombiana, raizal o palenquera, comprende desaprender imaginarios sobre la historia que nos han contado, es resignificar y visibilizar las tradiciones de la cultura afrodescendiente, destacando el rol primordial de los territorios para la supervivencia y transformación de los saberes ancestrales, porque lo negro es más que “calentura y sabor”, es verse como un individuo capaz de contar una historia diferente, con la cual muchos puedan verse identificados, abriendo la posibilidad de pensarse y proyectarse en otros roles, escenarios y lugares que permitan hacer parte de la construcción de nación y el desarrollo ético de los pueblos, mientras se mantienen proyectos y modos de vida que posiblemente nuestros antepasados jamás se imaginaron.

 

En ese sentido es valioso el hecho de pensar cómo pueden moldear las exigencias del mercado los afroemprendimientos, ideados bajo la batuta de un líder que reconoce sus orígenes y está dispuesto a compartirlos como un medio para empoderar comunidades, que buscan ser sostenibles y precursoras de innovación social y empresarial.

 

Todo esto no quiere decir que tu proyecto debe estar 100% enfocado en las comunidades negras de tu territorio, para todo hay público, y como lo dije anteriormente nuestra cultura es magníficamente extensa y tiene la capacidad de trascender, el punto aquí es reconocer el legado que te permitió llegar a este momento de quiebre, en donde a través de estos saberes, lograste encontrar la independencia económica, es decir, no es creer que la cultura es universal porque sí, el acceso a nuevas culturas sí es universal, crear a partir del conocimiento de tu propia historia es un acto de rebeldía que convierte la historia colectiva de miles de pueblos en una sola, la tuya.

 

 

Construir desde el reconocimiento étnico te dota como emprendedor de herramientas de creación inigualables, ver el mundo desde la óptica de un afroemprendedor es buscar oportunidades donde el resto sólo encuentra obstáculos y abandono estatal, es abrazar ese legado y transformarlo para una generación diferente, más consciente y exigente frente a lo que consume, esperando para sorprenderse con ideas que revolucionan los imaginarios y reescriban sus historias.

 

Abandonemos el miedo de cargar la etiqueta “Afroemprendedor” o “Afroempresario”, que más que dividirnos, permite destacarnos en un mar donde pocos tienen la suerte de flotar con sus proyectos, ahora que dijiste adiós a las jornadas de 8:00 a.m. 5:00 p.m. saludemos con gusto las jornadas interminables de trabajo, las discusiones contigo mismo gracias a que eres tu propio jefe y las ganas de intentarlo de nuevo cada día, ser un emprendedor no es como lo pintaban, pero tú y yo sabemos que muchas historias, no son como nos las contaron…

 

*Este artículo hace parte de "Emprende Afro", proyecto ganador de la Beca para la creación y circulación de contenidos periodísticos sobre economía naranja, Ministerio de Cultura, 2019 - 2020.

 

 

Conoce más información sobre Emprende Afro aquí

 

 *Fotografía: Archivo Vive Afro

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