Viernes, 31 Enero 2020

¡Negra, pero bonita!

"Durante mucho tiempo me he preguntado qué tipo de belleza es la que busca una sociedad que me invisibiliza por ser negra, además porque han creado patrones de belleza que nada tienen que ver con mi realidad".

Por: Ginna Litceth Ramos Castillo 

Tumaqueña y Abogada Orgullosamente Afrodescendiente

 

El racismo se esconde en halagos del tipo: ¡Eres negra, pero bonita!. Es un término frecuente en nuestros tiempos, según quienes la dicen es una forma de “elogiar” a una mujer que conserva sus rasgos afrodescendientes, como el color de piel o el cabello afro, pero que goza de algunos “atributos” físicos de la blancura.

 

Con la mezcla racial se disuelve la negritud, y cuanto más disuelta, es más aceptable socialmente. He escuchado a lo largo de mi vida con algo de asombro expresiones tales como: “Las mujeres negras debemos mezclarnos con un hombre blanco para mejorar la raza” y a los mismos hombres negros he escuchado decir: "Mejor tener una mujer blanca para que mis hijos sean aceptados, por si nace niña no pase trabajo al peinarse ese pelo afro "malo", y no tenga que gastar mucho dinero en extensiones y pelucas o si nace niño para que sea atractivo ante las mujeres".

 

Mientras que algunos repiten estas frases sin mayor pudor, otros sin embargo y quizás más grave, las reciben sin generar conciencia sobre su significado o siquiera atribuyéndoles un carácter ofensivo.

 

Pero lejos de ser inocentes las expresiones sobre el color de la piel y la obsesión colectiva con la blancura, se crean códigos sociales que se manifiestan en nuestras cotidianidades: ¿A quiénes atendemos y a quiénes no? ¿Quién nos parece inteligente o bello y quién no?, estas diferencias sociales básicas terminan por producir jerarquías en la familia, el trabajo, la universidad y hasta en las mismas relaciones de pareja, donde finalmente se ven las desigualdades más profundas.

 

Pocos temas son tan vedados como la raza y el racismo en Colombia. En el mundo "moderno" en el que vivimos, fundado en el mito del mestizaje y de la llamada democracia racial, el racismo sencillamente no existe. Y como no existe, no se discute abiertamente, no se cuestiona en las escuelas, ni se prioriza en las agendas de los gobiernos y mucho menos en la de los medios de comunicación.

 

He escuchado decir con seguridad a conocidos y desconocidos que no hay racismo, ¡no hay!, afirman, porque existe una mezcla entre indígenas, blancos y negros. Pero a la hora de hacer un diagnóstico sobre la identidad individual, es más cómodo y por ende conveniente, identificarse con el legado europeo. 

 

¡No hay racismo!, afirman, porque ante la ley todos somos iguales y por consiguiente tenemos los mismos derechos y oportunidades. Lamentablemente esto no es del todo cierto y los hechos hablan por sí solos y les diré por qué: Los territorios de las comunidades negras en nuestro país, por ejemplo, sufren con más fuerza el desempleo, falta de acceso a la salud, bajos salarios, falta de acceso a la educación superior, las comunidades negras y en especial las mujeres negras están expuestas a la violencia y la intervención en los espacios de toma de decisión pública, es realmente escasa.

 

El racismo sigue ahí vivito y coliando, y lo queremos disfrazar con frases que contienen supuestos “halagos” que lo único que hacen es aumentar el problema. 

 

El racismo está en las estructuras de poder y en las instituciones que aún nos rigen bajo parámetros heredados de la Colonia. Pero también, está inmerso en la cotidianidad, en las formas en que nos relacionamos con el otro. Esto que lo hemos aceptado como “normal” y habita en la lógica perversa que asocia lo malo con lo negro y lo negro con lo malo: Si es negro es malvado, es ladrón, es sucio.  En contraste: Si es blanco es bueno, si es blanco es puro, es perfecto. Muy pocos cuestionan esto, nadie lo refuta porque hemos preferido la negación. El "todo somos iguales y el color aquí no interesa".

 

Se hace necesario construir otras narrativas que confronten a esa ignorancia dolorosa, no solo del racista, sino también del homofóbico, del xenofóbico y sobre todo de los que guardan un silencio cómplice. Es de vital importancia, seguir debatiendo el concepto de raza, de su construcción, de lo que revela y de lo que se oculta.

 

La  raza, como construcción social, importa. Entonces debería también importar la vida de aquellos que hoy por su color de piel no sólo tienen menos oportunidades, sino que también son estereotipados, juzgados e incluso asesinados.

 

A veces se nos dificulta confrontar la realidad, más si pone entre dicho lo que hemos naturalizado y más aún cuando obliga a la auto-reflexión y al cambio en los comportamientos. Pero, si no se es capaz de reconocer la existencia del racismo, tampoco la podremos combatir. Seguir en un periodo de negación, resguardados en la argumentación de la igualdad racial, no es factible ni equitativo. Nada, absolutamente nada justifica el racismo.

 

Durante mucho tiempo me he preguntado qué tipo de belleza es la que busca una sociedad que me invisibiliza por ser negra, además porque han creado patrones de belleza que nada tienen que ver con mi realidad, me describo y me acepto ante el mundo como una mujer hermosa, con un color de piel negro, con un pelo afro que amo, con mi esencia que me hace única, con mis antepasados, con una figura de apariencia casi atlética porque por lo general las mujeres negras tenemos cuerpos con medidas casi perfectas, porque aún sin hacer tanta actividad física mi figura corporal es muy bonita.

 

A mi manera de ver el patrón de belleza ha cambiado, pero aún en estos tiempos modernos existen personas que insisten en disminuir la belleza de la mujer negra, las mujeres negras poseemos una belleza diferente y muy especial porque es la que nos hace ser perfectas. Pasaría un largo rato describiendo las ventajas que tenemos las mujeres negras frente al patrón de belleza que han querido imponer en nuestras realidades.

 

Pero lo más importante es reconocer que cada una de nosotras somos perfectas aunque a otros no les parezca. Y me he preguntado ¿por qué siempre les parece una rareza que una mujer negra sea bonita? ¿acaso somos tan diferentes al resto de las mujeres? ¿o es mi color de piel lo que me cosifica?, no entiendo este tipo de discriminación en la que vivimos diariamente las mujeres negras, somos bonitas y nuestros rasgos de belleza también lo son. Si supieran como duele que cuando pasas, te desnudan con las miradas y lo hacen de una manera despectiva, diciendo: "ahí va la negra", como tratando de disminuir tu presencia ante el mundo, ante los demás, haciéndote sentir que eres menos que las demás mujeres que pasan a la misma vez por donde caminas. Pero aprendes que vales como mujer y como una persona en una sociedad que le cuesta reconocer que las mujeres negras también somos hermosas.

 

Ver más columnas de Ginna Litceth

 

*Las opiniones aquí expresadas son de exclusiva responsabilidad del autor y pueden o no coincidir con las de este medio de comunicación. 

 

 

 *Fotografías: Cortesía

Lea También

  • Así se vivió el debate de control político a Finagro

    En este debate se alertó sobre el riesgo de eliminación de la línea especial para comunidades negras y estuvo dirigido a conocer el acceso y uso dado por las comunidades campesinas a esta línea de crédito especial, contemplada en la Ley 70.

  • ¡Se despierta interés de la auditoría forense en el Pacífico colombiano!

    El impacto y entendimiento del fenómeno de la corrupción pre y post Covid-19 en el Pacífico colombiano, será trascendental para avanzar en políticas de desarrollo económico y social.

  • Así fue el lanzamiento del documental 'Murebe'

    El documental Murebe: Mujeres Resistentes de Bellavista – Bojayá, fue estrenado el 21 de mayo por el canal Telepacífico y Origen Channel, en Vive Afro te traemos los detalles.

  • Cómplices en el silencio y victimarios en nuestra indiferencia

    Como sociedad de una forma directa silenciamos la voz y el clamor de aquellos que luchan por la defensa de los derechos humanos y del territorio, olvidándonos de un aspecto muy importante en estas luchas.

banner vertical derecha
Suscríbete a nuestro boletín