Miércoles, 03 Julio 2019

Una lucha en contra de la discriminación laboral

Jonh Jak Becerra, afrobogotano de raíces chocoanas, a diario interviene por la reivindicación de sus derechos en un espacio que no era tenido en cuenta como un escenario de discriminación: el entorno laboral. 

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Por: Kelly Gutierrez Cobos

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Jonh Jak Becerra nació en Bogotá, a los 9 años se trasladó a Quibdó y allí su vida estuvo entre Medellín y la capital del Chocó. Culminado su bachillerato decide regresar a Bogotá buscando nuevas oportunidades. Trabajó en Hilandería Fontibón S.A y Clorox de Colombia S.A antes de llegar a la empresa A.R Los Restrepos S.A donde empezó esta lucha en contra de la discriminación laboral

En octubre de 2009 inicia labores en esta empresa, encargado de los envíos de mercancía a clientes a nivel nacional y desde el primer día de trabajo empezaron las palabras y burlas por su color de piel “el primer día de trabajo mis compañeros empezaron con comentarios racistas como: ahora les dio por contratar negros – esclavo- mico- gorila- King Kong, también hacían gestos acompañando los comentarios”.

 

 

Debido a los continuos hechos discriminatorios John decide seguir el conducto regular de la empresa y poner la queja, el caso llegó a recursos humanos y a todos los sectores encargados dentro de la organización. Sin embargo, nunca recibió una respuesta que permitiera dar una solución, el hostigamiento era frecuente “eso se convirtió en una bola de nieve finalmente, los actos racistas eran frontales sin que la empresa hiciera algo al respecto. A.R Los Restrepos empezó a relegarme, si hacían alguna actividad como una capacitación o alguna oportunidad de ascenso yo no era admitido, me excluían”.

 

En el mercado laboral la comunidad afro no tiene grandes oportunidades y quienes acceden a ellas, se enfrentan a entornos en donde son discriminados con frecuencia, los comentarios o comparaciones burlescas por su color de piel son actos normalizados, el escándalo no es el acto discriminatorio sino querer hacerle frente, Jonh ha tenido que enfrentarse a una difícil situación laboral, después de que la empresa lo despidiera sin justa causa después de presentar su caso y acudir a la Fiscalía “siempre hay alguien con ese racismo normalizado, pues en el 2017 la constructora Marval se enteró de mi situación con la empresa A.R Los Restrepos y me despidieron por esto, la sociedad te castiga luego de querer corregir a la sociedad por una mala conducta como es el racismo. El año pasado me presenté como auxiliar a la ensambladora de Transmilenio y me rechazaron a pesar de haber superado todo el proceso de selección, me entregaron la hoja de vida y todos los que estaban allí no podían creerlo. Es así como el sistema me castiga”.

 

 

A lo largo de este proceso Dejusticia, centro de estudios jurídicos en Bogotá, acompaña a Jonh para el esclarecimiento de su caso, esto ante la negativa del Ministerio del Trabajo y la Fiscalía “si no fuese por Dejusticia y una funcionaria de la procuraduría de asuntos étnicos estaríamos hablando de un desacato, así que el asunto no ha sido fácil para nada. En la fiscalía tuve 3 fiscales, el último era un pastuso racista. Es complicado, siento que el precio ha sido muy alto a tal punto que quiero salir de Colombia cuando exista la oportunidad”. 

 

Dejusticia apareció en el momento preciso para ayudarle a Jonh en temas jurídicos, siempre estuvo apoyado en la ley 1482 de 2011, en ese momento es contactado por una abogada llamada Ana Margarita González y empieza el camino de la mano de Dejusticia. Alrededor de este caso se han acercado muchas personas para intervenir “me apareció un abogado que quiso usar mi caso para hacer política y otro que solo me regañaba diciendo que dejara eso así”. Ahora se respalda en la sentencia T- 572 -17 que es de gran importancia, pues en esta se responsabiliza a los empleadores para garantizar un entorno laboral libre de discriminación racial “el cumplimiento es importante pues existe segregación laboral y lo que yo viví también lo viven otros afros. Al acudir al ministerio de trabajo era difícil porque la ley 1482 o la 1010 no eran suficientes, esta última hablaba solo de acoso laboral, no era clara en cuanto a racismo, al implementar esta sentencia avanza la lucha afro en el entorno laboral”

 
La lucha afro continua, está presente en diferentes escenarios, y cuando personas como Jonh se unen en una lucha colectiva pasan grandes cosas. 

 

 

 *Fotografías: cortesía.